Hoy termina un capítulo sexenal de la tragicomedia política mexicana. Por fin, Fox se va al rancho. Sin embargo, las secuelas de su paso por la Presidencia son devastadoras. El vacío de poder generado a partir de su muy particular estilo de gobernar, deja a nuestro país con la peor imagen de impunidad,nunca antes documentada con tanta precisión por los fotoperiodistas mexicanos.
La falta de castigoyeficacia con la que se condujo este gobierno desde el 2000, generó un territorio ideal, para que el crimen organizado se desatara con total impunidad.
Hoy la nota roja está de plácemes. Las imágenes de las ejecuciones en Sinaloa, los policias decapitados en Acapulco, los secuestros y asesinatos en Michoacán, los encajuelados en el Distrito Federal y así por todo el país. Ha generado la percepción mediática en México y en todo el mundo, de que éste es un país de bárbaros. Y parece que es cierto.
La falta de carácter demostrado una y otra vez por las diferentes instancias de procuración de justicia en todos los niveles, dejaron un tiradero en materia de seguridad pública.
No hay revista, periódico o noticiero de televisión, que no contenga cada día, al menos una imagen de sangre. El saldo es terrible para esta administración que se va y un reto formidable para los que hoy se estrenan.
La corrupción que durante décadas,fue el caldo de cultivo de este fenómeno de inseguridad, ha generado que nuestro país sea declarado por la organización de Reporteros sin Fronteras, cómo el segundo país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, sólo después de ¡ Irak ¡
Asi las cosas, está claro que somos testigos de una guerra cruel que reclama cada día su cuota de muerte.Un dato escalofriante lo confirma, para esta última semana del presidente Vicente Fox, el crimen organizado había ejecutado yaa2015 personas; lo que arroja un promedio de seis muertes violentas por día. Esto sólo en lo que va de 2006.
No podemos ni debemos acostumbrarnos a estas cifras o a las imágenes que de ahi se derivan. No hay fotógrafo de prensa al que no le haya tocado ya su muertito como orden de trabajo. Lo peor es perder nuestra capacidad de indignación frente a estos hechos. Si el gobierno de Calderón no enfrenta este problema con toda seriedad, fracasará irremediablemente.
Esperemos que las fotografías de nota roja, no inunden las páginas de nuestros periódicos.Los próximos 100 dias, son claves. De no atenderse esta crisis de seguridad, la frustración colectiva sera infinita.
contacto@ulisescastellanos.com